La respuesta corta es: la mínima para obtener información útil, no la máxima para gastar. En una ciudad mediana, una inversión publicitaria buena suele trabajar con un público de 15 a 40 mil personas por semana. Si la campaña no alcanza ese volumen, no hay datos: hay ruido.
Por eso el primer mes no se optimiza para ventas, se optimiza para learnings. Con dos campañas separadas (una de alcance local y otra de intereses) se identifica en cuál aparecen los contactos con mejor perfil, y solo después se mueve presupuesto hacia esa. El error más común es repartir el presupuesto en cinco públicos y no decidir nunca.
El segundo error es medir por clic y no por contacto. Un clic barato que no deja número no sirve. Al inicio conviene pedir el contacto por WhatsApp desde la propia campaña: el costo por conversación real es el único número que importa en esta etapa.
